Excelente para formar masas verdes, acompañar accesos o crear puntos focales en jardines tropicales y contemporáneos. Su follaje aporta volumen y textura durante todo el año.
Riego (La reserva de los gruesos tallos): Moderado y profundo. Sus raíces son gruesas y carnosas. Permite que el primer tercio del sustrato se seque por completo antes de volver a regar. En invierno, reduce el riego drásticamente. El exceso de humedad pudrirá el centro de la planta y hará que las hojas inferiores se tornen amarillas y caigan por su propio peso.
Fertilización: Son grandes consumidoras de nitrógeno para poder producir y mantener ese volumen masivo de hojas verdes. Aplica un fertilizante líquido para plantas de follaje verde cada 20 días durante la primavera y el verano.








