Riego: Moderado y regular. Su sistema radicular requiere un suelo constantemente fresco y ligeramente húmedo, especialmente durante la temporada de floración. Riega a profundidad cuando los primeros 3 centímetros de la tierra se sientan secos. No tolera la sequía extrema, provocará la caída de sus flores.
Fertilización: Si se planta en tierra negra común (alcalina), la planta sufrirá de clorosis férrica (las hojas se volverán amarillas mientras las venas se quedan verdes). Para evitarlo y potenciar la floración, aplica un fertilizante especial para plantas acidófilas (rico en Hierro y Magnesio).









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