Riego: escaso a moderado. Al ser una suculenta, sus hojas y tallos carnosos son reservas de agua. Riega profundamente y espera a que el sustrato esté completamente seco antes de volver a regar. En climas cálidos y a pleno sol, agradecerá riegos un poco más frecuentes que un cactus, pero el encharcamiento pudrirá sus raíces.
Fertilizante: Es una planta rústica que requiere muy poca nutrición. El error más común es aplicar exceso de nitrógeno, lo que provocará una explosión de follaje verde pero detendrá la producción de flores. Aplica un fertilizante líquido alto en Fósforo y Potasio diluido a la mitad de su dosis









